Saturday, October 08, 2005

Me metí en el metro y fingí tener equilibrio. La mujer de enfrente leía un libro de cocina, algo sobre como encontrar el sabor exacto y sonreía aproximadamente cada dos paradas.
Al lado, un joven se apoyaba con facilidad sobre la barra, dejando caer su cabeza en sentido vertical e intentando disimular el sueño. Se le cerraban los ojos.
A mis espaldas un hombre de unos 40 años cargaba con tres maletas de piel roja y me pedía perdón cada vez que el vagón frenaba en seco y sus manos me golpeaban sin querer.
Casi caigo.

A lo lejos un grupo de niños comentaba lo divertido que resultaría montar una fiesta en casa de Julio, un chico con problemas familiares. De vez en cuando me miraban.

En ese momento me pareció curiosa la idea de que al bajar seguramente no los volvería a ver, quizá me los cruzaría por casualidad algún martes por la mañana o me los encontraría haciendo cola en algún cine.
Personas que no forman parte de tu vida, pero que han pasado por ella tres segundos, dos minutos, media hora.

En la siguiente parada, bajamos todos.

32 Comments:

Anonymous Mar said...

M'agrada pensar que tanta gent pot formar part de la meua vida, de mi mateixa, en un temps tan reduït, que els fa pràcticament imperceptibles, però no per això menys importants. No has viscut mai el retrobant amb algú d'ells, de cop, imprevist, i s'han convertit en algú imprescindible a la teua vida?

11:06 AM  
Anonymous Mar said...

Fe d'errors: retrobant=retrobament

:-)

11:07 AM  
Blogger Jose Alonso said...

La eterna paradoja del anonimato. Siempre me pregunto sobre las personas que van a mi lado en bus o un tren (auqnue en colombia no hay casi trenes). A veces, en ocasiones, me doy el atrevido permiso de inventar historias sobre ellos mientras los miro de reojo y, en ocasiones, mi imaginación hasta arriega un concepto que sobre mi haya echo ese desconocido en pocos minutos.
GRAN POST, BUEN BLOG.

5:46 PM  
Anonymous Anonymous said...

Todos empezamos siendo anónimos para todos, a veces me pregunto qué es lo que hace que alguien empiece a dejar de serlo para mí o viceversa. Supongo que yo mismo pero ¿por qué?


Un Samurai

5:49 AM  
Blogger susej said...

Eso es lo especial del metro.
Un viaje, muchas paradas, tramos compartidos con mil y una personas.
Historias atisbadas, muchas veces imaginadas, otras compartidas.
Rostros que parecen familiares, a veces lo son, otras veces no, perdona me habías parecido....

Un viaje...o la vida.

1:00 PM  
Blogger Ella said...

Mar, es curiós cuan et poses a pensar en la gent del teu voltant i t’adones de que la majoria han arribat de forma inesperada.
Es una bellesa inexplicable, habitual pero inexplicable.

Jose Alonso, en ocasiones me pongo a imaginar la vida de cada uno, las ideas que deben tener o que se les pasó por la cabeza cuando compraron esos zapatos verdes tan estrafalarios.
Me gusta saber que seguramente me estoy equivocando. Me gusta no tener nada que ver con ellos pero estar ahí, a su lado.
Y lo más divertido es descubrir ( a veces ) las pequeñas manías de cada uno.

Samurai, incluso usted que sigue aquí conmigo desde el principio no es más que un anónimo. Y no le hace la sensación de que nos conocemos? Pensaré en ello.

Susej, la vida es un viaje.
En ocasiones corto, de esos que disgustan.
En ocasiones largo, de esos que empachan.

Es un verdadero placer ver como piensa cada uno de ustedes. A veces me asombro.

2:37 PM  
Anonymous Misósofos said...

Así es como cientos de personas pasan por nuestro lado casi sin advertirlo día tras día.
Unas podrían ser el hombre o la mujer de nuestra vida, otros los mejores amigos, compañeros e juerga, gente afín a ti... Y sin embargo, no sé por qué, pero en mi caso creo que siempre conozco quien no me apetece.
Tal vez sea por eso que siempre me encontré más a gusto entre extraños.

2:56 PM  
Anonymous Anonymous said...

curiosear sobre la vida de esas personas, imaginar, soñar... si, esta muy bien.

lo que realmente me puede quitar el sueño es saber con quien hare mas paradas de metro hasta que me toque bajar a mi para no volver a subir.

hay mucha gente que se hace todo el trayecto sola, con la cabeza agachada y no es por sueño. luego bajan, se desvanecen y caen para siempre en el olvido de los que siguen su viaje.

habra que hacerse notar en la vida de los demas.

buenas noches.

3:35 PM  
Anonymous Moonsa said...

Me encanta observar a la gente con la que comparto vagón de metro, o ahora más de tren. Recuerdo, cuando iba a la Facultad, coincidía con muchas personas y nunca nos decíamos nada. Si me ocurriera ahora creo que les saludaría, que les diría algo. Hablo con mucha gente en los trenes, gente a la que no conozco, y luego me pregunto que habrá sido de ellos. Aún noto en mi, y en mis interlocutores, un poquito de prevención antes de darnos el teléfono o el mail después de un viaje de una hora charlando. Me has hecho pensar. :)))

2:26 AM  
Blogger Isthar said...

Me gusta que se crucen en mi vida y cruzarme a la vez en la suya, aunque sea un segundo, tres minutos, cinco, diez... y seguramente no volvamos a encontrarnos... Pero a veces te encuentras, y no sabes por qué pero sonríes, y a la vez te sorprendes a veces siendo sonreído.

Y te preguntas si la vida no es sino un continuo fluir de estaciones en las que bajamos y subimos, ganamos y perdemos gente en el camino...

4:00 AM  
Blogger TioP said...

Curioso que tanta gente pase por delante de nuestras vidas y nunca tengamos un contacto más estrecho, porque poder conocer a todo el mundo sería una experiencia al mismo tiempo complaciente y estresante, porque gente hay, y mucha...

Saludos leprosos.

www.unalimosnaparaunexleproso.com

9:56 AM  
Anonymous Ella y su orgía said...

Un poco como la vida, ¿no?

Abrazo orgiástico.

10:37 AM  
Blogger elHijoDelFonk said...

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4:40 PM  
Blogger elHijoDelFonk said...

Una vez escribí sobre esto, pero escribo en tantos sitios que no recuerdo donde fué.

Hay tantisimas historias simultaneas a nuestro alrededor y estamos tan sumamente metidos en nuestro pequeño universo, que no somos capaces de verlas.

Sientete afortunada de poder prestarles la atencion que merecen y que muy pocos saber dar.

4:42 PM  
Blogger Maggie said...

Y no sólo las personas, sino las historias que ocultan o dejan entrever. Eso es lo que a mí más me atrae.

Felicidades por su blog; le leeré a menudo.

Un abrazo,

Maggie.

8:19 AM  
Anonymous Art said...

El problema es que no todos pueden quedarse en la conciencia para cuando uno les necesita.

10:45 AM  
Anonymous Elizabeth said...

Gracias por pasarte por el blog. Gracias por descubrirme el tuyo. Me ha encantado el post.

Yo también observo con detenimiento cada persona que me rodea en el metro y me gusta imaginarme su vida a través de sus palabras, su manera de hacer, de mirar... Es increible la cantidad de gente con que te cruzas en escasos 10 minutos, y la cantidad de gente que frecuentas cada día a la misma hora en el mismo lugar. De hecho, si no fuera por este pequeño "estudio sociologico/antropologico" que hago cada dia, quizás mis viajes fuesen de lo más aburrido.

Saludetes! ;)

1:29 AM  
Anonymous angel said...

Estupendo texto. Un vagón, como la vida misma. O el viaje de lo efímero a la nada. Mientras tanto trastabillamos dentro de un vagón lleno de ¿quiénes?....

6:32 AM  
Blogger Synthetic_Asphyxiation said...

Qui sap si cadascuna d'aquestes persones que trobem entre els racons inesperats canvien alguna cosa de la nostra vida... :)

5:05 AM  
Blogger Alvaro said...

Ciao Lei.

Le disturba che le dia del lei, Lei?

Mi dispiecerebbe. Sono stanco morto. Vorrei scriverle qualcosa di carino ma sono sul punto di svenire.

Mi prudono gli occhi.

Vorrei scriverle qualcosa di carino, non dimentichi, mi raccomando.

5:23 PM  
Blogger Gerard said...

Bueno, al fin y al cabo toda esta gente también forma parte de tu vida. Hay un montón de gente interesante que no vas a conocer nunca y sólo te los vas a cruzar en el metro, en el bus... pero también hay un montón de gente interesante que si que vas a conocer, que es lo qe vale la pena. No se puede tener tiempo para todos.

Un saludo!!!

5:29 AM  
Anonymous netesfera said...

pase por aqui y quise dejar mi huella

un enorme beso

4:46 AM  
Blogger Alvaro said...

Yo ya me bajo.

Ha sido una experiencia muy interesante pero creo que ya tengo lo mío.

Gracias por todo y hasta lueguito.

4:27 AM  
Blogger K said...

Todas esas historias anónimas de las que nadie hablará.

2:13 AM  
Blogger elHijoDelFonk said...

Y con este son 25 comentarios

ya puedes actualizar

3:01 PM  
Blogger Reena Rhoingarst said...

Para qué decir que te echaba de menos... Besos para ti y para Ella.

PD. Creo que yo también he vuelto.

4:19 PM  
Anonymous enemigas intimas said...

quizá alguna vez, fuiste tú él o ella. Quien se sentó a mi lado en ese vagón de tren de vuelta mi ciudad. Quizá mi ciudad sea la tuya. Quizá esas historias que no conocemos, que no sabemos definir, las de todos y cada uno de esos viajeros incansables que cada día emprender un largo camino hacia no se sabe dónde (acaso ellos lo saben?),quizá sean esas historias embebidas de anonimato y desconcierto, de carne y de pecado, de huesos, de sonrisas y de miedos, las que nos invitan a volver al mismo tren, una y otra vez. Y así seguir viajando. Y así continuar nuestro camino. Y así intentar entender el suyo. Y seguir deseando en lo más profundo,en algún momento del viaje, llegar a formar parte de sus vidas...
increíble... me encanta. seguiré de cerca tus paso. Quizá mañana volvamos a encontrarnos. O quizá nunca más.
un abrazo

12:02 PM  
Anonymous enemigas intimas said...

quizá alguna vez, fuiste tú él o ella. Quien se sentó a mi lado en ese vagón de tren de vuelta mi ciudad. Quizá mi ciudad sea la tuya. Quizá esas historias que no conocemos, que no sabemos definir, las de todos y cada uno de esos viajeros incansables que cada día emprender un largo camino hacia no se sabe dónde (acaso ellos lo saben?),quizá sean esas historias embebidas de anonimato y desconcierto, de carne y de pecado, de huesos, de sonrisas y de miedos, las que nos invitan a volver al mismo tren, una y otra vez. Y así seguir viajando. Y así continuar nuestro camino. Y así intentar entender el suyo. Y seguir deseando en lo más profundo,en algún momento del viaje, llegar a formar parte de sus vidas...
increíble... me encanta. seguiré de cerca tus pasos. Quizá mañana volvamos a encontrarnos. O quizá nunca más.
un abrazo

12:02 PM  
Blogger Alvy Singer said...

Que gran post...
Cierto , los seres anonimos ocultan historias bajo su rostro. Es algo increible. Pero tan breve como increible, como muchas veces para mi, olvidable.

1:11 AM  
Anonymous Anonymous said...

Envié un pájaro mensajero con un resumen de noticias en el pico.


Un Samurai.

5:15 PM  
Blogger STiRER said...

Alguna coordenada geografica?

11:00 AM  
Blogger Manji said...

¿Por qué se cruzan dos vidas que se tocan para luego volver a separarse? Dardos a hacia la diana de nuestra lotería. Alquimia en el laboratorio Cosmos del Doctor Noestamos Solos.

Algo así decía la canción del maestro Manolo García. Me vino a la cabeza cuando leí el relato. Mola.

3:25 AM  

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