Monday, November 29, 2004

Hoy me he dado cuenta de que a veces es más bonito ser una ingenua y creerte muchas de las cosas que te cuentan a lo largo de tu vida, que intentar descubrir la verdad de todo aquello que te explican.
No me ha pasado nada excesivamente grave como para cambiar mi visión de las cosas de un día para el otro, pero ha sido un pequeño ejemplo de como una tontería consigue jugar unos segundos con tu cabeza.

Hoy, a excepción del 22, he desayunado con prisas. El hombre de la mesa de la derecha me ha ofrecido el periódico y como no me daba tiempo de disfrutármelo entero, he decidido escoger una página al azar.
Lo primero que he leído ha sido:

El mítico zapato perdido por la Cenicienta nunca fue de cristal, sino de cuero.

No me ha gustado.
Lo sé, lo sé, que más dará de que fuera el zapato de Cenicienta? Si al fin y al cabo toda la historia es un cuento sin sentido.
Realmente el príncipe necesitaba que todas las doncellas se probaran el dichoso zapato? Es que no la recordaba a ella?

Con sentido o sin, me guste o no y quiera o no quiera, inevitablemente siempre que piense en Cenicienta seguiré recordando que lo que ella perdió fue un zapato de cristal.
Y ustedes también.


12 Comments:

Blogger Darito said...

Mmmm... Zapatos de cristal... Deben ser calurosos en verano... Incómodos también... Una porquería...

1:15 PM  
Blogger . said...

Claro que seguiremos recordando a Cenicienta con zapatos de cristal, muchas cosas en esta vida perderían su sentido si no hiciésemos que nuestros deseos fueran más fuertes que las realidades. :)

2:29 AM  
Blogger Alber said...

Las pezuñas del cerdito flautista nunca le permitirían tocar una flauta; los siete enanitos padecían panhipopituitarismo; y la madre de Caperucita era una psicópata que enviaba a su hija a un bosque infestado de lobos, sin más razón que llevar cuatro pasteles.

¡Ay sí, que bien te comprendo! Prefería que los niños se rieran de mí a saber la verdad sobre los Reyes Magos... Pero claro, esa decisión no está en nuestras manos. Siempre son papá y mamá los que se chivan.

Por cierto, ¿Cómo se sentiría el príncipe al enterarse de que no se había casado con la auténtica Cenicienta, sino con la primera tía que se cruzó en su camino calzando un 36?

8:23 AM  
Anonymous Anonymous said...

Roald Dahl nos contó en "Cuentos en versos para niños perversos" como las madrinas se cortaron los pies para poder casarse con el príncipe.

Si hubiese sido de cuero no tendrían que haberse autoamputado, y yo hoy aún sigo creyendo a Dahl.

7:06 AM  
Blogger Isthar said...

Siempre me han encantado los cuentos. Sigo leyendolos, no importa la edad que se tenga, siempre se puede seguir disfrutando de la magia que desprenden.

Cuando mi madre decidió regalarme "Cuentos maravillosos" con todos los cuentos de los Hermanos Grimm me puse loca de contento. Pero entonces los lei. Y un pedacito de los recuerdos de la fantasía de mi infancia se hizo añicos. Los cuentos originales, los que realmente escribieron ellos, está muy lejos de ser tal cual nos los han contado siempre.

Pero para mi, seguirán existiendo como siempre lo hicieron. Y el zapato de Cenicienta, siempre será de cristal...

5:10 PM  
Anonymous Anonymous said...

Lindo blog, e interesantes ideas. Felicidades.

Art.

4:03 PM  
Anonymous Anonymous said...

Eres una máldita genio. Y yo te conozco

4:40 AM  
Blogger elHijoDelFonk said...

Hay muchos que disfrutan cuando descubren el truco.Yo prefiero dejarme engañar por la magia.Aunque la palabra engañar tiene cierto matiz negativo, digamos que me dejo engatusar porque me gusta mas la ilusion y la sorpresa que la frialdad de un truco.

Hay veces que es mejor no matar la magia con la fria espada de la realidad.

7:34 AM  
Blogger kancerbero said...

Pues menos mal que se le perdió y no se le rompió.

Aunque bien pensado, el príncipe podría haber seguido el rastro de sangre hasta su casa.

Encantado de haberme pasado por aquí.
Un saludo

6:38 AM  
Blogger Carola said...

hola, que bueno lo de los cuentos, pero en realidad soy super romantica y me encanta la historia pero la realidad era cruel..
saludos

4:19 PM  
Anonymous Anonymous said...

Los zapatos de cristal (o de cuero) representan la femeneidad, la magia, y la virginidad... entonces, lo que Cenicienta perdió al conocer al principe es más que una zapato... la virginidad que le dió paso a convertirse de niña en mujer...
Saludos.

10:53 PM  
Anonymous NESTOR said...

Hola... soy Nestor y buscando en el google apato de cristal salio una foto y al clikarla me ha salido tu blog. Realmente me han roto las ilusiones... entrar en tu blog, que por cierto es precioso, me ha decepcionado tanto o más, porque quizás sea más afectivo, que el día en que tu liste el periodico escogiendo una pagina al azar. Mi msn: romi13ness@hotmail.com
Tengo 15 años y me gusta mucho como escribes. A ver si me agregas y me dices lo mismo de mi spacio que tmb tiene muchos escritos mios. Pero esque la cenicienta es y sera mi idolo, por conseguir lo que queria sin mover ni un solo dedo. Cosa que me pasa continuamente, desear algo con fuerzas y que ocurra sin haver tenido que mover un solo dedo. Que las situaciones o los objetos lleguen a mi como por arte de magia.
Realmente chic o chico, no se como te llmas ni tu sexo ni tu edad, me has roto las ilusiones, pero no tu... si no la sociedad, tu has hecho bien en poner aki tu opinion sobre el articulo. Malditos adultos k se empeñan en rompernos las ilusiones siempre... YO SE K JAMAS LO HARE.

pdta: AGREGAME I HABLAMOS. SOBRE ESTO Y MUCHAS MAS COSAS...

3:30 AM  

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